La chica tiene problemas a la hora de pagar el alquiler, por lo que acude a casa del dueño para ver si puede encontrar la solución, que encuentra el chico en cuanto ve entrar a la deliciosa rubia por la puerta. A cambio de una buena follada por parte del coño de la chica, el casero puede esperarse unos días más, aunque finalmente le perdona la deuda debido a la inmensa y salvaje follada sin descanso que le proporciona la chica.