El chico tras sufrir un percance jugando al tennis es llevado a su casa por su amiga, quien al ver que ha tenido un pinzamiento en el abductor, no duda en estirarselo con una mamada, pues la chica ha aprovechado el momento para deleitarse con la polla de su amigo, del cual ya tenía ganas de probar. La rubia, una fantástica tetona llena de curvas pone a disposición su coño, para que el chico consiga aliviarse de tanta tensión y así disfrutar de lo que le ofrece su amiga.